Resisten casi 365 días del año viento,frío y calor,se posa cualquier bicho sobre ellas y aun así siguen ahí como si nada,bonitas a su manera,grandes y fuertes e incluso peculiares.. hasta que llega el otoño y lentamente como si de arte de magia se tratase comienzan a secarse.. y ese color tan verde y brillante que tenían termina convirtiendose en un marrón viejo y arrugado..y lo peor de todo es que al caer,lo hacen lentamente mientras predicen lo que va a pasar,predicen que llegarán al suelo y terminar estando desde lo más alto hasta lo más bajo.. pero aún así ¿Sabeis qué? Yo las sigo viendo fuertes. Porque a pesar de que ya hayan perdido todo aquello que las hacía fuertes,siguen siendo únicas.
A veces creo sentirme como una hoja de otoño.

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