Me he dado cuenta de que las personas en cuanto llega el frío están todo el día tristes..y me incluyo.
Quizás sea porque me identifico con el ''prototipo'' de chica que está sentada viendo a través de la ventana con una buena taza de té caliente un precioso paisaje que tiene en el exterior..analizando..recordando..y rebuscando en recuerdos y problemas pasados.
A mitad de té cae la primera lágrima,y como si de una metáfora se tratase comienzan a caer pequeñas gotitas..
Segunda lágrima,otro sorbo de té, siguen cayendo gotas.
Tercera lágrima,otro sorbo más y comienza a hacer frío..
Comienza a sollozar,ya no le apetece mas té..y allá fuera empieza a diluviar..
Coge una manta,una caja de pañuelos y después de un buen rato se detiene y se da cuenta de que está llorando sin motivo,quizás ¿demasiada presión? ¿demasiados problemas? ¿demasiadas pérdidas?
Entonces respira.
Coge un pañuelo y se suena con todas sus ganas.
Coge otro pañuelo y se seca las lágrimas
Cierra los ojos y comienza a relajarse..y como por arte de magia para de llover.
Comienza a recordar los buenos momentos,el calor del sol de verano,los buenos ratos con sus amigas,el amor de su familia,la fugacidad del amor adolescente y esboza una leve sonrisa acompañada de un agradable calor acogedor.
Y en ese momento se da cuenta de que ese cristal son sus ojos,esa lluvia sus lágrimas y ese frío su inseguridad.
Esos buenos ratos sus ganas de vivir,ese amor de familia su fortaleza,esa sonrisa su valentía y ese calor acogedor su seguridad.
Ahí es cuando se percata de que jamás conseguirá llegar a ese maravilloso exterior si no seca sus lágrimas y le da un canto en los dientes a los problemas con su sonrisa.
Pero vamos,que sólo es un prototipo..
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